
Este 25 de diciembre se conmemoraron 30 años de la muerte de uno de los genios del siglo XX, Charles Chaplin. La vida del gran actor cómico y director terminó, a los 88 años, en Suiza en 1977, mientras dormía.
Su talento y su personalidad lo hicieron blanco de críticas de todos los aspectos, pero en realidad lo que molestó a muchos fue su defensa de la libertad, la democracia y los individuos ofendidos y humillados. También Chaplin fue uno de los perseguidos en la “casa de brujas” liderada por el senador Mc Carthy, que veía comunistas por todas partes.
Se lo tenía mal visto a Chaplin por algunas de sus notables películas como, Tiempos Modernos, a la que acusaban de procomunista. También se objetaron muchas de sus declaraciones, que sólo hablaban de paz y hermandad entre los pueblos.
En 1949, mientras viajaba con su familia por Europa, el Comité de Actividades Antinorteamericanas, creado por Mc Carthy, ordenó a Migraciones que cuando regresara a Estados Unidos no lo dejaran entrar. Desilusionado, Chaplin optó por quedarse a vivir en Suiza. Recién en 1972, Hollywood intentó reparar la iniquidad macartista. En medio de un gran homenaje, se le entregó un Oscar honorífico y un año después, le dieron un premio por la música de Candilejas.
Chaplin había llegado a Estados Unidos en 1913, a los 14 años, y en 1918 fundó su propio estudio. En 1925, ocupó la portada de la prestigiosa revista "Time", lo que afirmó que su notable éxito, en Hollywood, ya era espectacular. Todos sus films ganaron fortunas y poco después de los 30 años ya era multimillonario. Su personaje, Carlitos, un hombrecito de bombín, grandes zapatones, anchos pantalones, bastón y una mirada entre inocente y triste, recorrió los cines de todo el mundo.
A los 78 años fue padre de su octavo hijo, Christopher. Su madre fue Oona O’Neill, cuarta y última mujer del artista.
Charles Chaplin dejó 79 películas, filmadas en más de medio siglo como actor y director, pero también su mensaje vigente de amor, paz e igualdad para todos.
Por Santiago García Cancio




