En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil aseguraron que proteger a los niños de las peores formas de trabajo infantil debe ser un objetivo prioritario del Estado. La mayoría de los menores tienen entre 5 y 17 años.
El titular del SUTERH, Víctor Santa María describió al trabajo infantil como “una aberración que les roba la infancia a nuestros niños”. “En el ámbito del Ministerio de Trabajo actúa en nuestro país una Comisión Especial creada para actuar a favor de la abolición de esta aberración, una de las peores formas de explotación y abuso que les roba la infancia a nuestros niños”, afirmó Víctor Santa María, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH), consultado sobre el Día Mundial contra el Trabajo Infantil que se cumple todos los 12 de junio desde que lo estableció la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace 6 años.
Santa María declaró que “el trabajo infantil es un problema que afecta al mundo entero y, según la OIT, hay en el mundo 351 millones de niños de entre 5 y 17 años que trabajan y el 80% de ellos lo hacen en la economía informal”.
Según el titular del SUTERH, “la Argentina es, lamentablemente, el país de América Latina donde el trabajo infantil creció de forma más alarmante, al incrementarse 6 veces en pocos años, acompañando el proceso de crisis y alta desocupación que caracterizó el fin de la década pasada y el comienzo de la presente. Pero aunque la pobreza es la principal causa no es la única, ya que se agrega la demanda de prostitución o pornografía infantil y factores culturales que tienden a naturalizarlo”.
“Desde luego que proteger a los niños de las peores formas de trabajo infantil debe ser un objetivo prioritario del Estado y de la políticas públicas de inclusión, pero es también una tarea de todos como miembros plenos de la comunicad; y así es como el tema es una de las mayores preocupaciones de nuestro gremio, al que enfrentamos con programas y políticas activas, incluidas en la formación terciaria de nuestros encargados, que realizamos desde hace años en el Instituto Superior Octubre”, concluyó Santa María.
Por Romina Soledad Giuffré