
Los cambios de administración en todos los ordenes, no por esperados dejaron de alarmar a los protagonistas en sus respectivas y acotadas gestiones. Es que si bien se han renovado –aunque poco- los aires, los gobernantes precedentes marcaron huellas que alertan a los tiempos porvenir. Sumado a esto, a poco menos de un mes de gestión en los diferentes cargos ejecutivos, los actores ya comenzaron a tomar medidas que en muchos casos no cayeron para nada bien en la sociedad. Veamos.
Analizando los casos más salientes, podríamos decir que la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, no tiene la autoridad moral para reconocer los errores de la gestión de su marido, el ahora ex presidente, Néstor Carlos Kirchner. En este sentido, se presume en la figura presidencial una difícil tarea, ya que debe acarrear con las falencias de su antecesor sin poder cristalizarlas. Entre las medidas más salientes tomadas por la actual jefa del Estado, aparecen el plan de ahorro energético, y el aval de la ley de emergencia económica que había intentado promulgar el santacruceño poco antes del término de su mandato. En ambos casos, el discurso presidencial resulta contradictorio en relación con los hechos, teniendo en cuenta que se dijo que no había crisis energética, y que el país había crecido a un ritmo de 9% anual, con un significativo superávit fiscal.
En el caso del Jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, el importante endeudamiento con el que recibió la Ciudad de manos de la gestión Aníbal Ibarra- Jorge Telerman, advierte una gestión de difícil desempeño, sumado a la “tensa” relación con el oficialismo que tuvo lugar en la antesala de la contienda política entre el líder del PRO y el entonces ministro de Educación, Daniel Filmus, quien contó con el expreso apoyo de la Casa Rosada. Sin embargo, más allá o más acá de la puja por espacios de poder que se dio frecuentemente entre estos, la sensación final –antes de las elecciones presidenciales- fue que existió un acuerdo implícito entre el Jefe comunal y la Casa Rosada. Prueba de ello es la no candidatura del PRO, al menos a través de alguna alianza, por más que se mencione el apoyo al jefe de Recrear, Ricardo López Murphy.
Ya instalado en la jefatura de gobierno, Macri anunció la medida en la suba del ABL, que ya empezó a regir desde enero, y que comprende incrementos de un 25% hasta un 300%, según la zona.
Es cierto, también, que no fueron sólo pálidas. En tal sentido, logró crear la Agencia de Recaudación que fue aprobada en ambas cámaras y suspendió el cobro del impuesto adicional inmobiliario y de automotores, por 60 días, que incluye a los contribuyentes que tienen un patrimonio superior a medio millón de pesos.
En conclusión, la tendencia de este breve período en la Provincia avizora a un Scioli caminado en puntas de pie, sobre la cornisa, en la ambigüedad de haber llegado de la mano del gobierno de turno, pero sin su lógica, a pesar de haberse acoplado circunstancialmente al discurso presidencial. La sensación de desconfianza parece ser mutua, tanto desde Balcarce 50 hacia Scioli, como al revés.




