Estimado Presidente Bush es una obra escrita por Cindy Sheehan, una madre pacifista que le escribe un libro al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, con un sólo, pero muy valeroso objetivo: saber por qué causa noble su hijo, Casey Sheehan, murió en una emboscada el 4 de abril del 2004 en el frente en la guerra en la que Estados Unidos ocupó y ocupa las tierras de un “débil Irak”. Detrás de esa guerra que Cindy acusa de absurda e innecesaria, se esconden otras cuestiones que poco tiene que ver con lo que anteriormente se consideraba una guerra..jpg)
Es constante la denuncia que esta madre hace en su libro. Acusa a Estados Unidos de estar comprometido en problemáticas relacionadas a la venta de armas que, esta potencia maneja, y le vende a Irak; las negociaciones por petróleo, no deja atrás la muerte de Sadam Hussein.
Una mujer muy valiente, que lucha y va a luchar hasta sus últimos días para que la persona que llama “Asesina de mi hijo”, muestre su lado humano, y le conteste su pregunta: “¿Por qué causa noble murió mi hijo?”
Tanto estadounidenses como iraquíes están perdiendo sus vidas, recibiendo balas mortales y apretando un gatillo que de “guerra justa y noble” (como así dijo Bush) no tiene nada. Es real que en todas las guerras mueren personas, pero también es real que las guerras ya no son lo que eran antes; donde las luchas eran por la guerra en si, sea por poder o por territorio, no se escondían cuestiones de tras.
El libro en sí hace mucho hincapié en el camino que Cindy, la madre de Casey (asesinado el 4 de abril del 2004 en el frente de batalla contra Irak) comenzó luego de que la policía tocó a su puerta para darle la noticia que cambio sus días: Su hijo había muerto en el frente de batalla.
Poquito a poco logró tener más audiencia de la que ella imaginaba, logró que la gente la escuche y la comprenda no sólo por su idea pacifista y sus ideales antibélicos, sino, por su dolor de madre, con el que muchísimas otras madres más pasivas, se sentían y sienten identificadas.
El libro esta muy vinculado con el dolor de una mamá que perdió a su hijo, quien se había enrolado en el ejército para ser mecánico aéreo, pero nunca para ir al frente. Un muchacho que como muchos otros priorizó el amor a su país que su vida misma. Es tal el dolor que Cindy siente por la incomprensible muerte de su hijo que no puede entender por qué George Bush le niega la palabra.
Es muy interesante como el libro cuenta todos los caminos que Cindy probó para que Bush se sienta aunque sea un poco mas humano y trate de entender su dolor maternal.
Por un lado, le escribe una carta a Bárbara, la mamá de Bush. En la que se ve plasmado el dolor de una madre que sufrió una perdida irreparable.
En una parte de la carta Cindy le pregunta a Bárbara “¿Usted le enseñó a su hijo que matar gente por petróleo y por dinero no es una causa noble?”, más de una persona querría escuchar esa respuesta, evidentemente no. No fue eso lo que le enseñó. Pero probablemente le haya enseñado que el dinero es un valor, que se interpone ante cualquier otro.
Por otro lado, describe como ella junto a otros cientos de personas han recorrido varios estados norteamericanos, saliendo desde California, para pedir la retirada inmediata de las tropas de Irak, quizá, en un intento de recordar el movimiento que hace más de 30 años comenzó a salir a la luz con la oposición interna a la guerra de Vietnam, hoy día, el fantasma al que ningún americano quiere mirar a la hora de juzgar una guerra que cada vez se le parece más.
“En EEUU, la doctrina del don´t ask, don´t tell (no preguntar, no decir) no sólo se aplica a la homosexualidad. Nadie pregunta de política y nadie habla de política, entre otras cosas, porque muy pocos saben qué decir”, Comentó Alen Mar, un docente que escribió una página como diario de viaje cuando viajó a Estados Unidos.
La caravana por la paz, que encabezó Cindy, tuvo su última parada en Washington, para desde allí marchar hacia la casa Blanca. “El lema era muy claro y rezaba en la principal pancarta que coronaba la marcha: "Let Bush and Cheney and the White House hear our message: Bring the troops home now, (Traigan a nuestros soldados y a nuestras tropas ya a casa)”. Escribió Cindy Sheehan en su libro “Estimado Presidente Bush”
Para concluir es muy interesante destacar como Sheehan marca a través de todas las críticas que le realiza a su país (La injusta guerra con Irak, Katrina, la corrupción generalizada) un antes y un después de George W. Bush.
“Hay miles de madres en este país a quienes les han dado la misma noticia, y yo me siento responsable por todas y cada una de ellas. Cada día son más. Mi corazón se parte por cada una de ellas. Comencé a escribir. Comencé a hacer preguntas”, una de las frases que publicó Sheehan en su libro “Estimado Presidente Bush”.
Por Valentina Sabbag




