(EN SIMULTÁNEO CON NadieNuncaNada)
Son mías: japonesas, inglesas, francesas//somos tuyas: te esperamos todas en las duchas//soy tuya: hago todo lo que a vos te gusta. Divino, hermoso, y genial que una cerveza despierte tantas -lujuriosas- emociones juntas en un hombre. Mmm…ok, bien, arranquemos de nuevo. ¿Dónde está el feminismo? ¿Sobre qué rascacielos de la ciudad de Buenos Aires coronarán su sueño las mujeres dormidas en los laureles de la indiferencia? No preocupa quizá que la mujer sea vista como un objeto -sexual-, porque desde siempre sucedió, siempre hubo alguien: lo que inquieta es que nadie se queje. Poker de pechochas, frase más que célebre, avala esta teoría de que la mujer, que por años y años peleó para lograr un pie de -merecida- igualdad en un mundo de hombres y en general machista, hoy, en cierta forma, se deja avasallar en las publicidades de bebidas, por esos mismos valores que antes solía criticar.




